Según el informe  Purpose at work de Linkedin, en los últimos tres años el 58% de las organizaciones con un propósito claramente articulado experimentaron un crecimiento de más de un 10%, mientras que un 42% de aquellas que no cuentan con un propósito claro registraron caídas. Los resultados muestran que, a nivel mundial, el propósito es un factor importante en el lugar de trabajo y es uno de los principales motivos para atraer a los empleados y retenerlos por períodos más largos de tiempo.

Poco a poco las empresas van entendiendo la necesidad de tener un propósito, es decir, la razón por la que existen y el legado que dejarán al mundo. El propósito no solo ayuda a generar negocio, también es un factor que añade legitimidad a las organizaciones para operar en los mercados y es un elemento diferencial para crear un vínculo emocional entre el empleado y la compañía. Pero este propósito no puede ser un simple elemento de marketing, un eslogan que incluir en tu página web o tus manuales del empleado. Debe ser compartido y validado por todas las audiencias: público interno (empleados), instituciones, organizaciones sociales y Medios de comunicación, clientes, proveedores, socios; y los consumidores (habituales y/o esporádicos).

El propósito legitima y estrecha los lazos de la empresa con instituciones y organizaciones sociales. Hoy en día las instituciones demandan un dialogo sincero y transparente con las empresas y están reclamando colaborar con ellas en proyectos de mayor extensión, que no se limiten a meras acciones aisladas. La implicación por ambas partes es cada vez más demandada por todos los actores. Las empresas deben involucrar más en sus iniciativas a las organizaciones y apostar por compromisos estables. Pero, lo que es más importante todavía, el propósito también permitirá a los trabajadores sentirse orgullosos e identificados con su trabajo.

Así, las empresas que entienden la creciente importancia del propósito en el panorama profesional mejoran su capacidad para atraer a los empleados y retenerlos. Los empleados quieren sentirse incluidos en los movimientos y en el rumbo que toma la compañía y por ello hay que hacerles partícipes de los valores, cultura y misión de la empresa, construirlo todo con ellos.

En este contexto, los empleados pueden ser el mejor embajador para transmitir los valores de las organizaciones. Por ello, el employer branding cobra un valor especial como aliado en este nuevo entorno. Así, certificaciones como el Best Workplaces son uno de los grandes activos para trabajar tu marca de empleador. Y las redes sociales pueden ser el escaparate perfecto para aumentar el reconocimiento de tu marca empleadora entre tu target, además de crear orgullo de pertenencia. Aquí te damos algunos consejos para construir tu employer branding en redes sociales:

  1. Selección de embajadores: Localiza dentro de tu organización los perfiles más adecuados. No pienses solo en Recursos Humanos, intenta involucrar a personas de todos los departamentos con capacidad de influir entre sus compañeros.
  2. La importancia de amplificar el mensaje: Las redes sociales serán fundamentales para maximizar el alcance de los mensajes clave en cuanto al propósito y la misión de la empresa. Crear contenido multimedia ad hoc es la forma más efectiva y rápida de difundir la palabra.
  3. El reinado del vídeo: El vídeo es el formato por excelencia para las redes social y ayudará a generar un mayor engagement. Especialmente en el caso de los embajadores, que son caras conocidas en la empresa. Bastará con vídeos grabados con el móvil y casi espontáneos, contando su experiencia en primera persona.
  4. El conocimiento es poder (de difusión): Te recomendamos que, para aumentar la implicación de los empleados y la difusión en sus perfiles sociales, organices algunas charlas sobre el propósito de la compañía, hacia dónde os dirigís, etc. Para ello, el formato TEDTalks es muy efectivo: charlas breves, ponente engaging, mensajes cortos y directos, perfectos para la difusión en social media.
  5. The winner takes it all: Es importante que la participación de los empleados tenga cierto reconocimiento interno, para que no tengan la sensación de que su colaboración pasa desapercibida. Es recomendable premiar de alguna forma al empleado que haya generado más interacciones con sus publicaciones en redes sociales, por poner solo un ejemplo.
  6. El aprendizaje para las best practices: Cuando llega el final de año es importante evaluar las cosas que han funcionado y las que no, a todos los niveles y en todos los departamentos. Todo lo que haya servido para aumentar la difusión del reconocimiento y el engament de los empleados refléjalo en tu Culture Audit para el próximo año.
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